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Amor propio: el primer hábito de una vida sana

Por Justina Vera y León Jurado. Publicada el .

Una persona sonriente con los ojos cerrados se abraza a sí misma, con un corazón en el pecho y hojas que brotan alrededor

En corto

  • Cuidarte desde el castigo dura poco; desde el cariño, se sostiene.
  • Amor propio no es conformarte: es querer mejorar sin maltratarte.
  • Hay estudios que lo asocian con comer mejor, moverte más y dormir mejor.
  • Empieza por hablarte como le hablarías a un amigo.

Mucha gente empieza a cuidarse desde el regaño: "soy un desastre", "no tengo fuerza de voluntad", "esta vez sí me voy a obligar". Funciona un par de semanas. Después llega el primer tropiezo, el regaño se vuelve más fuerte y el plan se abandona.

Hay otra forma de empezar, y es la base de todo lo que contamos en esta guía: tratarte con el mismo cariño con el que tratarías a un buen amigo.

Qué es, y qué no es, el amor propio

Amor propio no es creerte perfecto ni conformarte con todo. Tampoco es egoísmo. Es reconocer que mereces cuidado, y dártelo incluso en los días en que no te salen las cosas.

Piénsalo así: si un amigo te cuenta que se saltó la caminata tres días, no le dices que es un fracasado. Le preguntas qué pasó y lo animas a salir mañana. El amor propio es hacer eso mismo contigo.

Qué dice la ciencia

En psicología esto se estudia con el nombre de autocompasión, y los resultados apuntan en la misma dirección:

  • Un análisis de 15 estudios con 3.252 personas, publicado en la revista Health Psychology, encontró que quienes se tratan con más autocompasión tienden a comer mejor, hacer más ejercicio, dormir mejor y manejar mejor el estrés. La relación fue pequeña, pero apareció en todos los estudios.
  • En una serie de experimentos de la Universidad de California en Berkeley, las personas que dedicaron tres minutos a escribirse con comprensión sobre un error o una debilidad mostraron más ganas de aprender de él y más confianza en que podían cambiar.

La idea de que hay que ser duro con uno mismo para mejorar no se sostiene: el cariño motiva más que el castigo.

Cinco prácticas para empezar

1. Háblate como a un amigo

Escucha cómo te hablas cuando algo sale mal. Si no se lo dirías a alguien que quieres, tampoco te lo digas a ti. Cambia "soy un desastre" por "hoy fue un día difícil; mañana lo intento de nuevo".

2. Cuídate porque te quieres, no porque te rechazas

El motivo importa. "Camino porque quiero tener energía para jugar con mis hijos" sostiene el hábito mucho más que "camino porque me odio en el espejo". Escribe tu razón en positivo y tenla a la vista.

3. Celebra lo pequeño

Tomaste agua al levantarte. Caminaste diez minutos. Pusiste una verdura en el plato. Cada uno cuenta. Date crédito por lo que sí hiciste antes de fijarte en lo que faltó.

4. El día que fallas, retoma sin castigo

Fallar es parte de cualquier cambio. Lo que hace la diferencia es qué haces al día siguiente: volver sin "compensar" ni castigarte. En cómo empezar un hábito te contamos por qué un día perdido casi no afecta el avance.

5. Pon límites que te cuiden

Amor propio también es decir que no: a la reunión de las once de la noche, al tercer café, a la comparación constante en redes sociales. Proteger tu descanso es una forma concreta de quererte; en dormir mejor tienes por dónde empezar.

Un ejercicio de tres minutos

Piensa en algo por lo que te criticas a menudo. Toma papel y escribe durante tres minutos lo que le dirías a un amigo querido que estuviera pasando exactamente por lo mismo. Luego léelo como si fuera para ti.

Es parecido a lo que hicieron los participantes del estudio de Berkeley. Puede sentirse raro la primera vez; con la práctica se vuelve natural.

Cuando necesitas más que amor propio

Tratarte con cariño ayuda, pero no reemplaza la ayuda profesional. Si llevas semanas sintiéndote triste o sin ganas casi todos los días, si perdiste el interés por lo que antes disfrutabas, o si tienes pensamientos de hacerte daño, habla con un profesional de salud mental o con alguien de confianza. En una emergencia en Ecuador, llama al 911.

Pedir ayuda también es una forma de amor propio.

Fuentes

Esta guía ofrece información general y no reemplaza la consulta con un profesional de salud.